El respaldo científico del licopeno con tecnología nanohíbrida, condición por condición.
El licopeno ayuda a evitar que las células se vuelvan cancerosas.
Provoca la disminución de las células neoplásicas (las que forman tumores): corta el crecimiento de las células malas y las obliga a morir antes de que hagan daño.
Ayuda a que el cuerpo active sus defensas naturales para controlar sustancias dañinas y así proteger a las células contra el cáncer.
Bloquea la producción de una sustancia llamada óxido nítrico, la cual en exceso produce inflamación y daño en los tejidos.
A nivel de ciclo celular deshabilita la progresión de la fase G0/G1 a S, disminuye los niveles de ciclina D1 y eleva los niveles de P53.
Modula la señalización de factores de crecimiento como el factor de crecimiento insulínico (IGF-1), provocando la disminución del crecimiento de las células neoplásicas.
Les quita a las células del cáncer las 'herramientas' que usan para romper las paredes de los tejidos. Sin ellas, las células malas no pueden escaparse, viajar por el cuerpo ni formar nuevos tumores en otros órganos.
Reduce la actividad de la timidilato sintetasa de la glándula mamaria y la prolactina, reduciendo el crecimiento y desarrollo de tumores mamarios.
A nivel prostático disminuye los niveles de antígeno prostático específico y afecta la proliferación de células prostáticas en pacientes con hiperplasia y cáncer (Marzocco et al., 2021).
Los efectos antioxidantes y antiinflamatorios de Lyco-N Plus protegen tu cuerpo contra el EPOC y el cáncer de pulmón, y alivian algunos síntomas de asma y bronquitis.
El licopeno cuida la salud de tus pulmones frente al cáncer y al EPOC. Actúa de dos formas: deteniendo el daño acumulado en las células (antioxidante) y calmando la irritación de las vías respiratorias (antiinflamatorio).
Funciona como un 'apaga-fuegos' y un 'limpiador' celular: corta la inflamación constante, atrapa las sustancias tóxicas antes de que oxiden o deterioren los tejidos, y obliga a las células dañadas a autodestruirse.
El ácido apo-10-licopenoico (ALA), forma predominante del licopeno en plasma y tejidos, se considera un quimioprofiláctico: inhibe el crecimiento del epitelio bronquial y el cáncer de pulmón de células no pequeñas (Mustra Rakic & Wang, 2020).
Los beneficios antioxidantes del licopeno ayudan a controlar los niveles de glucosa, ofreciendo beneficios extras al tratamiento médico.
La hiperglucemia causa daño molecular y celular al aumentar el estrés oxidativo, por la producción de radicales libres, la disminución de antioxidantes y alteraciones del equilibrio redox y celular, principalmente a nivel mitocondrial. Los efectos antioxidantes del licopeno contribuyen al control de los niveles de glucosa.
Cuando el cuerpo procesa el exceso de azúcar produce sustancias tóxicas que se unen a las células. Esto activa una 'alarma interna' (el factor NF-κB) que libera señales de inflamación constante y altera los factores de crecimiento, provocando que las células dejen de funcionar bien y los vasos sanguíneos se deterioren.
En pacientes diabéticos los niveles de enzimas antioxidantes se encuentran disminuidos; los suplementos con licopeno mejoran esos niveles, hay menor peroxidación lipídica y así disminuye el daño oxidativo.
Las arterias tienen una capa interna que las protege (endotelio) y cuentan con 'células de repuesto' (CPE) para repararse. Cuando esta capa falla y hay pocas células de repuesto, las arterias pierden protección y aumenta el riesgo de problemas graves en la circulación o el corazón.
El licopeno actúa como antioxidante, cardioprotector y antihipertensivo.
El licopeno es considerado un cardioprotector y antihipertensivo, ya que previene la aterogénesis; disminuye hasta 5.66 mmHg de presión arterial sistólica.
El licopeno cuida tu circulación por partida doble: ayuda a mantener la presión arterial en niveles normales y evita que las plaquetas se agrupen de más, reduciendo el riesgo de coágulos que tapen las arterias.
Es un gran aliado para la recuperación del corazón: evita que se deforme o crezca en exceso por el esfuerzo, lo protege cuando le falta oxígeno y ayuda a que el tejido dañado por un infarto se cicatrice y recupere su forma.
Actúa como un guardián de las arterias del corazón: bloquea una proteína (la enzima ECA) que suele encoger los vasos sanguíneos y, al mismo tiempo, reduce el colesterol 'malo' (LDL) y eleva el colesterol 'bueno' (HDL).
Los efectos antioxidantes de Lyco-N Plus contribuyen a mantener la salud de la próstata.
Previene activamente el cáncer de próstata.
Disminuye los niveles de antígeno prostático específico (APE): ayuda a desinflamar la próstata y reduce el riesgo de problemas graves en esta glándula.
Reduce las sustancias en la sangre que indican problemas en la próstata de hombres a los que les ha crecido esta glándula sin ser cáncer.
Reduce directamente la producción de moléculas como la Interleucina-1 (IL-1), la Interleucina-6 (IL-6) y el Factor de Necrosis Tumoral alfa (TNF-α).
Inhibición de la enzima 5-alfa-reductasa: al bloquearla, disminuye la conversión de testosterona a DHT (dihidrotestosterona), la hormona que hace que la próstata aumente de tamaño.
Reducción del estrés oxidativo: al ser un antioxidante muy potente, neutraliza los radicales libres dentro de las células prostáticas, evitando que el daño oxidativo mantenga la glándula irritada e inflamada.
El licopeno aporta beneficios en el tratamiento de la enfermedad del hígado graso no alcohólico.
El hígado graso aparece cuando las células hepáticas se llenan de tanta grasa que sus 'centrales eléctricas' (mitocondrias) se sobrecargan. Al no poder procesar tanta grasa, el hígado produce toxinas y radicales libres, lo que con el tiempo puede provocar cirrosis o cáncer.
El licopeno combate el hígado graso atacando el problema desde su origen: reduce las grasas nocivas en la sangre (triglicéridos y ácidos grasos) e 'inactiva' los genes encargados de fabricar y almacenar más grasa en las células del hígado.
Potencia el sistema de limpieza del hígado de dos formas: estimula las enzimas antioxidantes y de fase II para neutralizar y expulsar toxinas con mayor rapidez, y evita la formación de radicales libres que desgastan el tejido del hígado.
Cuando hay exceso de grasa se liberan sustancias inflamatorias (IL-6 y FNT-α) que hacen que el cuerpo pierda la capacidad de procesar la grasa correctamente, lo que eleva el azúcar en la sangre (resistencia a la insulina).
A través de su metabolito activo ALA, el licopeno reduce la acumulación de grasa (esteatosis) y frena la inflamación, bloqueando la producción de sustancias químicas (IL-1 y FNT) que irritan el tejido del hígado.
Mejora la fertilidad masculina.
La ciencia ha confirmado que el licopeno favorece la fertilidad: mejora indicadores biológicos como la calidad y protección del semen, que influyen directamente en la capacidad de concebir.
Protege por un mecanismo doble: funciona como escudo antioxidante que frena el desgaste de las células y, por una vía no oxidativa, regula la inflamación, la comunicación celular y el metabolismo de las grasas.
Como potente antioxidante evita que las moléculas dañinas destruyan las grasas esenciales, las proteínas y el ADN, protegiendo a los espermatozoides para que vivan más tiempo y aumente la cantidad de espermatozoides sanos.
Atrapa y calma tipos de oxígeno altamente inestables (oxígeno singulete), disminuyendo la cantidad de radicales libres y moléculas agresivas que flotan en el organismo y dañan los tejidos.
Al ser de naturaleza lipofílica ('amigo de las grasas'), se deposita en las membranas que envuelven a las células, donde actúa como escudo antioxidante para evitar que se deterioren.
Se acumula en el líquido seminal y actúa como una 'escoba' que limpia el entorno de radicales libres, protegiendo a las células en desarrollo para que los espermatozoides crezcan sanos y sin anomalías.
Mejora la fertilidad masculina porque hace que haya más espermatozoides, más fuertes y más sanos, y evita la formación de espermatozoides anormales.
Actúa como bloqueador de señales de crecimiento: interfiere con la proteína IGF-1, que envía órdenes de multiplicación acelerada a las células, evitando que células anormales o potencialmente tumorales sigan creciendo.
Potencia el sistema inmunitario y crea un ambiente idóneo en el sistema reproductivo, aumentando el conteo, la agilidad y la estructura saludable de los espermatozoides.
Una dosis de 4 a 8 mg al día durante 3 a 12 meses mejora los indicadores clave de la calidad del semen, traduciéndose en un aumento real de las tasas de éxito de concepción (Durairajanayagam et al., 2014).
La piel es un órgano metabólicamente activo. Lyco-N Plus actúa como escudo para proteger tu piel.
El licopeno funciona como un protector solar desde adentro, cuidando la piel para que el sol no la queme ni la envejezca.
Nuestra piel está expuesta a agresores externos (radiación solar, contaminación) e internos (estrés, alimentación, tabaco, alcohol). Esto provoca estrés cutáneo y acumula radicales libres que consumen los antioxidantes de la piel, dejándola desprotegida frente al envejecimiento prematuro.
Bloquea el fotoenvejecimiento: la exposición solar activa enzimas (MMP-1) que destruyen el colágeno y producen arrugas; el licopeno bloquea su activación, preservando la firmeza y elasticidad natural.
Es el carotenoide con mayor efecto antioxidante: viaja por la sangre hasta acumularse en la capa superficial de la piel, donde incrementa las defensas naturales y elimina radicales libres.
La quimioterapia puede agotar los niveles de carotenoides en la piel y su capacidad de defensa, lo que puede desencadenar el síndrome mano-pie (enrojecimiento, hinchazón, dolor y descamación en palmas y plantas).
Disminuye la respuesta inflamatoria de la piel ante quemaduras solares o agentes irritantes externos.
Estudios científicos consultados para el desarrollo y respaldo de Lyco-N Plus.